music for one apartment and six drummers
Lo nuevo no es hacer música con el primer objeto golpeable que se tenga a mano (sirva como muestra la historia que hace nacer al tambor del acto de golpear un cadáver hinchado). La sorpresa viene de lo exótico de la idea, de lo diverso y doméstico de los instrumentos y, por supuesto, de la clase de este sexteto de... apartamento.
No sé si quedarme con el segundo movimiento (sutil: en el dormitorio) o con el tercero (escatológico: en el cuarto de baño).